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El PEN Club

de Escritores Cubanos en el Exilio

Promoviendo la literatura, defendiendo la libertad de expresión

 

 

Diario Las Américas 
Publicado
el 18 de agosto de 2007


Los poetas del Pen de Escritores Cubanos en el Exilio 


Por Armando Alvarez Bravo

Acaba de aparecer, publicado por Ediciones Universal, de Miami, el volumen Los Poetas del PEN de Escritores Cubanos en el Exilio. Una colección de poemas.  

Esta obra, de la que soy editor, reúne, como indica su título, una muestra del quehacer poético de 50 de nuestros miembros. De igual suerte, subraya la constante actividad de nuestro PEN, única filial, desde hace 10 años, del International PEN, fundado en 1921, con sede en Londres.  

Este volumen reafirma la labor y propósito de nuestro PEN. Así, esta colección de poemas es una nueva muestra de ese carácter y de la creatividad de nuestros miembros, que es exponente de nuestra incesante labor, en todos los campos de nuestras actividades, en defensa y reivindicación de nuestra misión y su proyección en defensa de la libertad de expresión de la creación cubana, la defensa de nuestros escritores a ambos lados del mar y de la democracia que nos ha sido arrebatada por el totalitarismo castrista.

Damos, por su proyección nacional e internacional, un valor significativo a esta obra, de la que reproduzco su prólogo:  

Este libro, Los Poetas del PEN de Escritores Cubanos en el Exilio. Una colección de poemas, hace realidad algo que propuse hace pocos años en el seno de nuestra organización y que se aprobó por unanimidad. Fue la edición de una serie de volúmenes que recogieran una muestra de la labor de nuestros miembros en diversos géneros literarios, siendo la única condición para formar parte de uno de esos libros, el haber publicado una obra en ese género. Este es el primero de esos textos.  

A nadie se oculta que la labor de una organización como la nuestra no es fácil por la esencia de su naturaleza, determinada por la tan terrible como adversa condición del exilio. Una condición en que gravita un tenaz inventario factores negativos que dificultan el desenvolvimiento de nuestra labor. En ese inventario son determinantes, aunque no únicos: la distancia y la falta de comunicación; los factores económicos y la hostilidad manifiesta del mismo régimen castrista y sus aliados y cómplices en el exterior, muy especialmente en el mundo académico, editorial y en los medios.  

En ese ámbito que acabo de esbozar, el PEN de Escritores Cubanos en el Exilio debe, en primer término, servir como centro de confluencia de los escritores exiliados y volcarse en la defensa de los valores de la libertad de expresión en nuestra patria tiranizada. Eso se traduce, con independencia de las actividades literarias y culturales realizadas por nuestra filial del PEN Internacional, en un enérgico y constante apoyo a los escritores que son víctimas del totalitarismo castrista. Y, como siempre he afirmado, en Cuba todos lo son a causa de la censura, la autocensura, la condición de no persona y un largo y atroz inventario de crecientes medidas represivas.  

La difusión internacional del quehacer de los escritores cubanos que han escogido la libertad, se han visto reducidos al silencio o son víctimas de la maquinaria represiva del régimen, es una de las tareas esenciales de nuestro PEN. Constituye, no importan las dificultades y obstáculos que pueda confrontar, un imprescindible testimonio de existencia y rebeldía y, a su vez, una declaración de la libertad y la diversidad creativa que reafirma los valores y el espíritu de la literatura cubana. Esos valores y ese espíritu y esa extraordinaria creación que son sustancia y latido esenciales de nuestra identidad e historia y que, desde la funesta toma del poder por el totalitarismo castrista en 1959, los policías culturales del régimen han borrado para manipular a su mayor conveniencia a nuestro pueblo a través de la rescritura de la historia a sus fines propagandísticos.  

El criterio seguido para la preparación de Los Poetas del PEN de Escritores Cubanos en el Exilio. Una colección de poemas, partió de la selección entre los miembros de nuestra filial de aquellos que habían publicado libros de poesía. A todos se les solicitó su colaboración, pidiéndoles que enviaran una selección personal de diez poemas que consideraran representativos de su quehacer. Figuran en este volumen aquellos que respondieron a las diversas solicitudes hechas para recabar materiales. De igual suerte, nuestro PEN decidió, como gesto de cortesía, incluir a algunos poetas que pertenecieron a nuestra institución.

Hice la selección de los poemas que figuran en este volumen a partir de la selección enviada por sus autores. En este sentido debo aclarar que este libro no es una antología, sino una colección de poemas que muestra la diversidad, en todos los órdenes, de la mayoría de los poetas que son miembros activos de nuestro PEN. También debo precisar que mi selección no refleja mi gusto personal por una forma, temática y estilo poéticos específicos. Al cabo de una vida leyendo poesía, escribiéndola y haciendo su crítica, he procurado seleccionar con absoluta objetividad entre los poemas recibidos, los que consideré brindaban al lector una justa imagen de los autores, que se han presentado en orden alfabético.  

Al recorrer las páginas de Los Poetas del PEN de Escritores Cubanos en el Exilio. Una colección de poemas, compruebo que ofrece al lector una visión caleidoscópica de la poesía cubana en libertad. Esa poesía que es imposible publicar en Cuba en esta trágica época, pero que no cesa de escribirse. Esa poesía que, en el exilio, es expresión, en su diversidad, de algo que ha caracterizado lo mejor de nuestra creación: una voluntad de fundir en haz, las ideas y la personalidad del poeta para, desde sus versos, reafirmar el rico patrimonio de la identidad cubana y proyectarlo con absoluta vocación de libertad a la universalidad. Esos valores que a pesar de la espantosa realidad y circunstancia en que está sumida nuestra Patria ─con mayúscula, como lo escribían nuestros patricios─ definen a nuestra lírica.  

Es mi mayor deseo como poeta, editor de esta colección y presidente del PEN de Escritores Cubanos en el Exilio, que los lectores de este libro descubran, disfruten y reafirmen en sus páginas, el tenaz y libérrimo espíritu de creación y continuidad de una rica y enriquecedora tradición poética, y que esta colección de poesía sea anticipo y anuncio de ese tiempo en que ─desde la libertad, la democracia y la justicia─ los cubanos accedamos a nuestra pendiente posibilidad. Esa pendiente posibilidad que siempre ha sido, es y será el áureo signo de nuestra lírica.